Un espacio para compartir nuestra desbordada pasión por los buenos libros y las conversaciones inminentes
domingo, 19 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Brindis por un fracaso
David Toscana (Monterrey, 1961), autor regiomontano recién descubierto en nuestra sala de lectura. Una tarde de viernes, del libro a la charla, descubrimos su potencial narrativo y su inmersión en los mundos cotidianos, justo donde emerge la verdadera identidad.
David Toscana, Brindis por un fracaso
Por Juan José Juárez Urbán
La vida cuenta con momentos muy diversos, y los resultados adversos por los que pasamos muchas de las veces son recordados de una manera especial, pues el dolor es un sentimiento molesto que puede durar mucho tiempo en el cuerpo. ¿Cuántas veces no nos ha ido mal en algún amor, el trabajo, el matrimonio, la amistad y muchas cosas más de la vida cotidiana?
No es gratuito que cuando una persona lucha por ser mejor en la vida y no lo consiga “brinde por un fracaso”. De esta manera, no nos resulta extraño que el libro de David Toscana lleve ese título: Brindis por un fracaso. Texto que lo integran seis cuentos con personajes que son reflejo de la vida diaria, individuos que luchan por ser mejores y que no lo logran, pues la realidad se les presenta como un suceso lastimoso y no como un buen porvenir. Hay momentos en que los protagonistas tienen deseo de estar mejor, pero en el fondo saben que las cosas seguirán igual.
Brindis por un fracaso comienza con el cuento El cacomixtle, narración que es protagonizada por Odilón cantinero de Lantonanza y una persona que entra a dicha cantina, quién no deja de mirar una fotografía que guarda de una manera muy extraña constantemente el su bolsillo. Puede ser el fracaso por algún amor ó alguna otra cuestión, más lo importante del cuento y en general del libro, es que en algunos momentos los personajes tendrán un estado de ánimo posible a lo que deseamos, pero que sólo quedará en eso, en una esperanza.
A El cacomixtle le siguen los cuentos La brocha gorda, El nuevo, Verónica, El error de la memoria y Pricesas y luchadores. Narraciones protagonizadas por personas desempleadas, matrimonios malogrados, una mala economía, etcétera. Historias de personas que les llega la hora de aceptar su fracaso, plasmados por una tinta clara, un ritmo amable y una burla fina, tanto, que al momento de ir leyendo gustaremos de brindar con los protagonistas por el fracaso.
David Toscana, Brindis por un fracaso
Por Juan José Juárez Urbán
La vida cuenta con momentos muy diversos, y los resultados adversos por los que pasamos muchas de las veces son recordados de una manera especial, pues el dolor es un sentimiento molesto que puede durar mucho tiempo en el cuerpo. ¿Cuántas veces no nos ha ido mal en algún amor, el trabajo, el matrimonio, la amistad y muchas cosas más de la vida cotidiana?
No es gratuito que cuando una persona lucha por ser mejor en la vida y no lo consiga “brinde por un fracaso”. De esta manera, no nos resulta extraño que el libro de David Toscana lleve ese título: Brindis por un fracaso. Texto que lo integran seis cuentos con personajes que son reflejo de la vida diaria, individuos que luchan por ser mejores y que no lo logran, pues la realidad se les presenta como un suceso lastimoso y no como un buen porvenir. Hay momentos en que los protagonistas tienen deseo de estar mejor, pero en el fondo saben que las cosas seguirán igual.
Brindis por un fracaso comienza con el cuento El cacomixtle, narración que es protagonizada por Odilón cantinero de Lantonanza y una persona que entra a dicha cantina, quién no deja de mirar una fotografía que guarda de una manera muy extraña constantemente el su bolsillo. Puede ser el fracaso por algún amor ó alguna otra cuestión, más lo importante del cuento y en general del libro, es que en algunos momentos los personajes tendrán un estado de ánimo posible a lo que deseamos, pero que sólo quedará en eso, en una esperanza.
A El cacomixtle le siguen los cuentos La brocha gorda, El nuevo, Verónica, El error de la memoria y Pricesas y luchadores. Narraciones protagonizadas por personas desempleadas, matrimonios malogrados, una mala economía, etcétera. Historias de personas que les llega la hora de aceptar su fracaso, plasmados por una tinta clara, un ritmo amable y una burla fina, tanto, que al momento de ir leyendo gustaremos de brindar con los protagonistas por el fracaso.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)